Actividades pastorales >

Pastoral de los seminaristas

A la hora de incidir en la formación pastoral de los seminaristas, es importante que esta esté impregnada de un carácter netamente apostólico, lo cual implica que se proponga a los seminaristas una auténtica búsqueda de la salvación de los hombres en Cristo, que exprese el debido respeto a la dignidad de las personas y la acción de Dios en ellas y que les posibilite a trabajar con una verdadera conciencia eclesial.

Formación pastoral propia de su edad

La formación pastoral en el Seminario Menor, tiene como objetivo en los primeros ciclos, que los seminaristas, acompañados por su sacerdote, se integren en su comunidad parroquial en todo lo que les es propio de su edad. Es importante no quemar etapas formativas, y enseñar al seminarista a vivir en medio de su realidad con aquellos que son coetáneos a él y que con su saber estar en medio de ellos como cristiano pueda dar un testimonio inigualable.

 

 

 

 

Pastoral en el Colegio

Dentro del proceso educativo del Seminario Menor, el cultivo intelectual como parte de la formación personal e integral del alumno, es una de sus dimensiones esénciales. El fruto de esta educación intelectual, en la que también intervienen los formadores, depende principalmente del Colegio Claret, Colegio Diocesano cuyo titular es el Rector del Seminario Menor, y que  desde todos los miembros de la comunidad educativa, se pone al servicio de la formación de los seminaristas. En el colegio se hará un esfuerzo para que los seminaristas sean tratados como alumnos ordinarios, de manera que se eduquen en que su condición no es, ni debe ser nunca, motivo de privilegios, sino más bien de servicio, por ello por un lado será su buen obrar, su disciplina, la buena relación entre ellos, su educación y su estudio lo que testimonie su relación con el Señor, pero por otro lado es necesario que se den acciones concretas que 

  • Camino de Santiago

 

 

 

 

 

 

 

  • Oratorios de niños pequeños

Se trata de una experiencia oracional, en la que se acompaña a los niños, tratando de favorecer para ellos un encuentro con Jesús, por medio de la oración. Un proceso adaptado al ritmo de crecimiento y aprendizaje de los niños. Se realiza en pequeños grupos (la mitad de la clase). Los niños van al oratorio cada quince días.

 

  • Jornadas de puertas abiertas

 

 

 

 

 

 

 

Preparación para la Confirmación

Dado el principio general, los seminaristas, en el caso de que no estén confirmados, deberán participar de la catequesis preparatoria para la confirmación en su parroquia.

 

 

 

 

Agentes de Pastoral vocacional

Los seminaristas son agentes privilegiados en la pastoral vocacional del Seminario Menor. Por ello los seminaristas participarán en todas las actividades vocacionales que desde el Seminario Menor, desde el Centro de Orientación vocacional Juan Pablo II o desde cualquier otra institución se propongan, bien participando como agentes de pastoral, bien coordinando, o participando como un joven más.

Pastoral eclesial 

Es necesario para poder vivir la eclesialidad, haber aprendido a conocer, valorar, y trabajar con distintos carismas y sensibilidades eclesiales. Desde el Seminario Menor se les invitará a trabajar en proyectos que les pongan en contacto con otras realidades eclesiales, a poder ser distintas a lo vivido por ellos.

Pastoral socio-caritativa 

Dado que muchos de los seminaristas vienen de realidades eclesiales en las que han desarrollado un buen  nivel apostólico en la catequización, predicación, evangelización…  vemos necesario, en los últimos años de formación,  exigirles     –como futuros ministros de comunión eclesial– desempeñar esta función desde un espíritu de servicio concreto hacia los pobres, inmigrantes, enfermos y desvalidos…. En este sentido, es importante también una formación socio-caritativa que le posibilite saberse situar como Jesús en  el trato con la diversidad de los seres humanos; al tiempo que le permita profundizar, a la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia, en los graves sufrimientos del hombre actual.

Dentro de su proceso formativo, es esencial que los seminaristas vayan configurando su corazón al del buen pastor, velando especialmente por aquellos más necesitados y sabiendo estar con ellos. Por esta razón y aprovechando que cerca del Seminario hay una residencia de las Hermanitas de los ancianos Desamparados, durante una vez a la semana, en el horario y día estipulado al principio de curso, los seminaristas irán a estar con los ancianos, dedicando su tiempo a escuchar y acompañar la vida de los mayores.